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jueves, 21 de noviembre de 2013

Material más impermeable


Crean el material más impermeable conocido en el mundo


Hoja de capuchina
Las hojas de capuchina tienen ranuras que aceleran el efecto de rebote de las
gotas que le caen.
Ingenieros estadounidenses crearon el compuesto más resistente al agua conocido hasta el momento. Está inspirado en las características que tienen las alas de mariposas y las hojas de capuchina (una planta trepadora de hojas abroqueladas originaria de Perú).
El material "súper hidrofóbico" podría conservar la ropa seca y prevenir la formación de hielo en los motores de los aviones, afirman los expertos que trabajaron en el tema.
Se pensaba que la hoja de loto era el elemento de la naturaleza que lograba repeler el agua de manera más efectiva, pero un equipo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos, afirma que hay algo mejor.
Al añadir una especie de ranuras minúsculas a una superficie hecha de silicio, lograron incrementar la rapidez con la que el agua rebota, lo que representa un aumento de 40% con relación a los valores de referencia utilizados hasta el momento.
Este tipo de ranura se encuentran en las alas de las mariposas Morpho y en las venas de las hojas de las capuchinas.
Los científicos esperan que el uso de este material en superficies de metal, en telas y cerámicas dé inicio a una nueva generación de productos resistentes a la humedad, desde tiendas de campaña hasta turbinas generadoras de energía eólica.

La panqueca perfecta

Hoja de loto
La planta de loto ha sido referencia en la elaboración de pinturas, tejas y ropa.
"Creemos que este compuesto es el más hidrofóbico que existe en este momento", dice Kripa Varanasi, uno de los profesores que participó en su desarrollo.
"Durante mucho tiempo el loto se ha utilizado como referencia para la fabricación de productos impermeables –prosigue- pero debería empezarse a pensar en copiar las características de las mariposas y las capuchinas".
Mientras más rápido rebote una gota de agua de un abrigo impermeable, más seco se mantendrá. En el caso de cables de electricidad, el proceso de corrosión o congelamiento ante la caída del agua se retrasaría si la gota rebota con mayor rapidez.
Siguiendo esta lógica, los científicos grabaron gotitas cayendo en diferentes superficies para calcular cuánto tiempo permanecían sobre ella.
Al caer sobre las hojas de loto, el agua formaba una panqueca perfecta. Acto seguido, rebotaba una gota simétrica.
El "efecto loto" ha sido replicado en la fabricación de telas, pinturas y tejas. El secreto se encuentra en su elevado "ángulo de contacto", que se refiere a una mínima parte de la gotita que es la que hace contacto con la superficie.

Un paso más allá

Tomando en cuenta lo que ocurre con las flores de loto, Varanasi y su equipo decidieron concentrarse en un paradigma distinto: el tiempo de contacto.
"Durante mucho tiempo el loto se ha utilizado como referencia para la fabricación de productos impermeables, pero deberían empezar a pensar en copiar las características de las mariposas y las capuchinas"
Kripa Varanasi
Así que diseñaron estructuras más grandes (macroscópicas) que aumentan el área en el que el líquido entra en contacto con la superficie, pero que hace que las gotas reboten con mayor rapidez, al separarlas en partes asimétricas.
Cuando las ranuras se utilizaron en aluminio y cobre, el agua fue repelida 40% más rápido de lo que lo hubiera logrado la hoja de loto, así como lo hicieron las alas de mariposas y las capuchinas.
En temperaturas extremadamente bajas, el agua rebotó de estas superficies antes de que se congelara, una propiedad muy útil para los motores de los aviones.
Varanasi cree que el uso del descubrimiento de su equipo podría incrementar la eficiencia en el funcionamiento de las aspas en las turbinas que se utilizan en centrales eléctricas y para generar energía eólica.
"El reto es la durabilidad. Los materiales 'súper hidrofóbicos' son biopolímeros muy frágiles, no soportan abrasión ni temperaturas altas. Pero los elementos que analizamos, unidos a otros más fuertes, como el metal y la cerámica, pueden ser la solución", afirma Varanasi.

Efectos prácticos

Añadir las características impermeables descritas en la investigación de los especialistas del MIT a ciertos materiales no es difícil, según se afirma en el estudio publicado en la revista Nature.
Gotas de agua en forma de mariposa
El descubrimiento de Varanasi y su equipo podría ser útil en las turbinas de generación de energía eólica y en motores de aviones.
Fresadoras corrientes pueden hacer los surcos, lo que permitiría llevar el proceso a escala industrial. Este diseño también podría ser replicado en telas, considera Varanasi.
"Ropa deportiva, abrigos, indumentaria militar y tiendas de campaña. Hay una gran cantidad de áreas en las que se querría evitar el agua y la humedad. Ahora necesitamos a los diseñadores: ¿cómo logramos crear una tela que incluya los elementos que analizamos?".
El equipo que trabaja en el laboratorio que dirige tiene previsto perfeccionar su descubrimiento y optimizarlo con el objetivo de crear mezclas que sean incluso más impermeables.
"Espero que logremos disminuir el tiempo de contacto en 70% u 80%. Hay posibilidades porque en nuestros experimentos usamos una sola ranura, pero en las alas de las mariposas hay ranuras que se intersectan, lo que permite que las gotas se dividan en cuatro partes. Y si este número es mayor, el tiempo de contacto disminuye", explica el científico.
Y quien tenga dudas acerca de su afirmación, podría investigar su historial de descubrimientos.
En su laboratorio se diseñó el LiquiGlide, un revestimiento que logra sacar hasta la última gota de una botella de salsa de tomate, que fue reconocido con el Premio de la Audiencia en la Competencia Empresarial del MIT en 2012.
"Estamos en la búsqueda de nuestro próximo emprendimiento. Abrimos una pequeña ventana para que la gente se pregunte qué es un material 'súper hidrofóbico'. En la naturaleza podría haber otras especies incluso mejores en términos de impermeabilidad".
Diario BBC

domingo, 26 de mayo de 2013

HAce Falta lo social para ser un inventor

La fábula del inventor solitario

Cabeza con cerebro de máquina
¿Quién se inventó internet?
Para responder esta aparentemente simple pregunta hay básicamente dos opciones: pasarse horas explicando que cientos de personas e instituciones contribuyeron con avances cruciales a la forma en la que la web opera o sencillamente decir que fue Vint Cerf. O Leonard Kleinrock. O Tim Berners-Lee.
El tema se ha discutido durante décadas. Algunos dicen que los protocolos -TCP/IP- que diseñó Vint Cerf son la piedra fundamental. Otros alegan que el momento del nacimiento de internet fue la teoría de colas (el estudio matemático de las líneas de espera dentro de un sistema) de Leonard Kleinrock. Hay quienes se burlan de la idea de mezclar la red con internet al sugerir a Tim Berners-Lee como su padre.
La respuesta "correcta" de los exámenes escolares del futuro será determinada en los próximos 100 años y dependerá de cuál versión eligen los historiadores.
La verdad es que la historia, como la innovación, es desordenada. Lo que empieza como una idea para un producto o un servicio o una institución depende de miles de fuerzas evidentes y escondidas, reconocidas y extrañas, históricas y contemporáneas.
Al final, internet fue creada por miles de personas. Creerse una versión de la historia implica creer el mito del "inventor solitario": una tendencia a crear narrativas sencillas e incluso entretenidas pero que perjudica a las miles de personas que crearon el mundo moderno.

Un caso ejemplar

Quizás el caso más manifiesto de la perpetuación de ese mito es el del inventor serbio-estadounidense Nikola Telsa, el hombre que, se asevera, inventó todo: desde el radar hasta la radio, incluyendo el suministro de energía eléctrica doméstica.
Nikola Tesla
La popularidad de Nikola Tesla no es infundada, pero se corre el riesgo de exagerar.
El fanatismo que rodea a Tesla ha venido en crescendo, alimentado de películas, blogs y una iniciativa de alto perfil para fundar un museo dedicado a la memoria del legendario inventor.
El subproducto de este esfuerzo de reposicionar a Tesla en el canon científico ha sido la creación de muchos más mitos sobre el hombre, mitos que perjudican nuestra comprensión de la historia y de la historia de la innovación.
Considere un cómic publicado por el sitio web The Oatmeal, titulado "Por qué Nikola fue el geek más grande que ha vivido jamás" y compartido instantáneamente por miles de personas.
La historieta, creada por Matthew Inman, es una mirada entretenida a la vida de Tesla y muestra las muchas maneras en las que él era quizás más listo, más altruista y mejor ser humano que sus contemporáneos.
Sin embargo, a sólo un par de frases en el cómic, el mito empieza: "En el tiempo en el que la mayoría del mundo todavía estaba iluminado con velas, fue inventado un sistema eléctrico conocido como corriente alterna (CA) que hasta el día de hoy provee energía a todos los hogares del planeta. ¿A quién le debemos agradecer este invento que llevó a la humanidad a una segunda revolución industrial? Nikola Tesla".
El problema con esta versión de la historia es que Tesla no fue la única persona que trabajó con la tecnología CA. Simultáneamente, a mediados del siglo XIX, un inventor italiano llamado Galileo Ferraris desarrolló un sistema similar. Además, el inventor estadounidense Charles Bradley obtuvo patentes por su trabajo con sistemas bi y trifásicos. Friedrich Haselwander trabajó en CA en Alemania y a veces es acreditado con el primer uso del sistema trifásico en 1887. Los ingenieros británicos William Stanley y Elihu Thomson contribuyeron inmensamente al trabajo de la tecnología de AC en esa época. Y la lista sigue y sigue.
"Los fanáticos de Tesla quizás interpreten mi argumento como si estuviera diciendo que él no merece reconocimiento por su vital trabajo, pero nada puede estar más lejos de la realidad"
El desarrollo de Tesla de CA es indudablemente importante en la evolución de nuestro mundo eléctrico moderno. Pero pretender que él sólo inventó ese sistema es absurdo.
Lo mismo sucede con el radar. Decir que Tesla se inventó el radar es descontar la contribución del físico alemán Heinrich Hertz, el pionero de la telegrafía sin hilos Guglielmo Marconi y el inventor alemán Christian Hulsmeyer, quienes trabajaron en ello antes de Tesla. Además, le resta importancia a lo que Robert Watson Watt y muchos otros que refinaron el sistema hicieron después.
Lo mismo con la transmisión radial.
Los fanáticos de Tesla quizás interpreten mi argumento como si estuviera diciendo que él no merece reconocimiento por su vital trabajo, pero nada puede estar más lejos de la realidad.
Tesla hizo innumerables importantes contribuciones al mundo, pero no fue el único "inventor" de esas tecnologías. Mucha gente contribuyó en esas áreas antes y después de él.

La esencia de la innovación

Se puede pensar que discutir cuánto crédito merece un inventor del siglo XIX es esotérico e irrelevante. No obstante, el asunto de quién es el inventor de algo es importante. Tan importante que puede costar millones de dólares.
2001 Odisea del espacio
En 2001: Odisea del espacio usan un aparato similar al iPad.
En abril de 2012, un juez en California le ordenó al gigante electrónico Samsung pagarle a Apple US$1.000 millones. La firma californiana había demandado a Samsung por copiar características únicas de su iPhone y iPad. Desde el primer veredicto, el monto de la multa se ha cortado a la mitad, pero la cuestión central se mantiene: ¿Quién se inventó el iPad?
En este caso, el proceso legal ofreció unos ejemplos fascinantes. Samsung, por ejemplo, citó una escena del clásico filme de Stanley Kubrick "2001: Odisea del espacio", que muestra a dos hombres viendo un canal de la BBC en aparatos que pueden ser interpretados como un iPad.
Samsung incluso citó esa escena en el tribunal como un arte anterior que invalidaría las patentes de Apple respecto a un aparato de visualización multimedia rectangular interactivo.
En 2011, el juez de este caso también se refirió a un video de 1994 producido por Knight Ridder en el que también aparecía un aparato parecido a un iPad.
"(La innovación) raramente ocurre en el aislamiento, sino más bien se vale de una extremadamente compleja mezcla de autores e ideas, con todos tomando algo de todos los demás"
Independientemente del resultado -que estuvo envuelto en los caprichos de la ley de patentes-, el caso resalta la esencia de la innovación.
Raramente ocurre en el aislamiento, sino más bien se vale de una extremadamente compleja mezcla de autores e ideas, con todos tomando algo de todos los demás.
Y yo creo que Tesla estaría de acuerdo.
"El científico no tiene por objeto un resultado inmediato", escribió el inventor en 1900. "No espera que sus ideas avanzadas sean fácilmente aceptadas. Su deber es sentar las bases para aquellos que están por venir, y señalar el camino".
Diario BBC

sábado, 24 de noviembre de 2012

La creación de la WEB CAM


Gracias a una cafetera se inventó la webcam

Rebecca Kesby
Estas fueron las primeras imágenes que el mundo vio a través de internet.
La tecnología computacional avanza tan rápido que es difícil acordarse de cómo era la vida antes de internet. Pero hace sólo 19 años, a principios de los 90, la web no tenía motores de búsqueda, redes sociales ni tampoco cámaras.
Los científicos que inventaron las primeras webcams (iniciando así una revolución que nos traería las teleconferencias y retransmisiones en vivo a través de la red) , en realidad dieron con la idea persiguiendo era otra cosa muy distinta: café caliente.

"Una de las cosas que son muy, muy importantes entre los investigadores de ciencia computacional es un constante flujo de cafeína", explica el Dr. Quentin Stafford-Fraser.Algo indispensable para el equipo de fanáticos de la tecnología que trabajaban en aquel entonces en la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, era la cafetera.
Pero el problema para los científicos era que la cafetera estaba ubicada en el principal laboratorio de computación, conocido como la habitación Troyana, y muchos investigadores trabajaban en distintos laboratorios en otros pisos del edificio.
"A menudo venían a servirse café de la cafetera para descubrir que ya se lo habían bebido", recuerda Stafford-Fraser.
Para resolver el problema, él y otro científico, el Dr. Paul Jardetzky, improvisaron una cámara para poder ver la cafetera.

La primera webcam

webcam
Sus creadores improvisaron una pequeña cámara Philips para vigilar la cafetera.
La cámara tomaba imágenes tres veces por minuto y diseñaron un programa que permitía a los investigadores del departamento ver las imágenes en su red de computadoras interna.
Esto evitó que tuvieran que moverse físicamente para revisar la cafetera y también la profunda decepción de hallarla vacía.
Sin embargo, no fue hasta el 22 de noviembre de 1993 que la cámara de vigilar el café dio el salto a la internet.
Una vez más, fue un científico computacional, momentáneamente distraído de su proyecto de investigación, quien dio con la idea.
El Dr. Martyn Johnson estaba investigando las posibilidades de la internet y analizando el código del servidor pensó que sería fácil imitar el sistema de vigilancia de la cafetera en la red.
"Elaboré un breve guión en torno a las imágenes capturadas", explicó, "la primera versión era tan sólo de 12 líneas de código, probablemente menos, y simplemente copié la imagen más reciente al receptor donde fuera que estaba ubicado".
Allí estaban las borrosas imágenes de una cafetera en el laboratorio de la universidad, que quedaron inscritas en el libro de las anécdotas del centro, por ser las primeras imágenes transmitidas a través de internet.

La cafetera más famosa

Transmisión webcam
Los investigadores podían ver si la cafetera estaba llena sin abandonar su escritorio.
"No variaba mucho", explica el Dr. Stafford-Fraser. "Era una cafetera vacía o una llena, o en momentos más emocionantes quizás una cafetera medio llena y luego tenías que adivinar si el nivel de café subía o bajaba".
El rumor se extendió y muy pronto millones de entusiastas de la tecnología de todo el mundo accedían a las imagines de la cafetera en el laboratorio Troyano de la Universidad de Cambridge.
El Dr. Stafford-Fraser recuerda recibir correos electrónicos desde Japón preguntando si podían poner una luz en la cafetera durante la noche para que pudiera verse en distintas zonas horarias.
La oficina de Información Turística incluso organizó visitas turísticas de estadounidenses a el laboratorio de computación para que lo vieran por ellos mismos.
"Para ser honestos creo que estábamos todos un poco desconcertados", confiesa el Dr. Johnson, "a veces creo que nunca más en mi vida algo en lo que he estado involucrado logrará tener tanta cobertura como esta idea que tuve en una tarde".

El último adiós

eBay
Un total de 71 personas pujaron por la cafetera cuando se subastó en eBay.
Diez años y millones de visionados más tarde, los científicos quieren seguir hacia adelante y a pesar de las quejas de los nostálgicos seguidores de la cafetera, decidieron desconectar la emisión.
La última imagen que se pudo ver es la de los científicos apretando el botón de apagado.
"En diez años ha pasado de ser una idea loca a una novedad de la que se enteraron muchos, un icono de los primeros años de la internet, a ser algo histórico y algo que la gente echaba de menos una vez que ya no estaba ahí", concluye Stafford-Fraser.
"Sólo en internet pueden pasar estas cosas en sólo unos años".
La cafetera se subastó, por supuesto a través de la internet, por US$5.345.
La compró la revista alemana Der Spiegel, que pronto devolvió a la cafetera a su actividad norma

Diario BBC